martes, 16 de noviembre de 2010

Los hongos más raros del bosque


No son animales, pero tampoco plantas. Los hongos son seres vivos que tienen reino propio: el Fungi, al margen del Reino Vegetal, ya que sus paredes celulares están compuestas de quitina (la misma del esqueleto de los insectos), no de celulosa, como en las plantas. Viven en hábitats muy diversos: de la cerveza que bebemos, el pan y el queso que comemos al bosque más exótico, por no hablar ya de los hongos utilizados en farmacia como antibióticos. Unos y otros colonizan cualquier rincón del planeta y mejoran nuestra vida, haciéndola más fácil desde un saludable círculo «vicioso» que equilibra el medio ambiente. Los hongos intervienen directamente en la descomposición de los vegetales del bosque y en el crecimiento de las plantas, asociándose con éstas en simbiosis. Dan así alimento a los animales que allí habitan y acaban regalándonos a los humanos auténticas delicatesen como las tan apreciadas Morchellas, los Boletus o las trufas.
Pero las setas son más que el fruto de los hongos, son un espectáculo visual. Suelen ser fugaces, efímeras: nacen y mueren en periodos de pocas horas. Descubrirlas en su máximo esplendor es, por ello, complicado: deben darse antes unas condiciones determinadas que posibiliten su aparición. Un poco de viento, un cambio en la temperatura o el paso de un animal pueden echarlas a perder desequilibrando sensiblemente la armonía del bosque, aunque no lo advirtamos. Muchas setas aparecen en condiciones ambientales de humedad y temperatura muy concretas, que no se repiten cada año, por lo que los micólogos se topan a veces con especies que no vuelven a encontrar en mucho tiempo o nunca. La aleación entre unas condiciones ambientales muy puntuales y los organismos vivos en torno a los que crecen -plantas, árboles, pajas, estiércol- determinan la variante de la seta, su especie. De ahí las casi infinitas posibles combinaciones entre el Reino Fungi y el Vegetal u Orgánico.
De hecho, existen unas 100.000 especies de hongos en todo el mundo, 3.000 de las cuales crecen en España, el país con mayor biodiversidad de Europa y uno de los que tiene más variedad de setas. De ellas, sólo 50 tienen valor culinario y 15 pueden considerarse delicatessen, aunque casi todas son comestibles. Pero son las sabrosas, las que generan un mayor negocio (Castilla y León produce 17.500 toneladas de setas comestibles, que mueven 54 millones de euros). En cuanto a la «literatura» sobre su potencial venenoso, tan sólo media docena de las setas de nuestro país son mortales, ranking encabezado por la Amanita phalloides, que puede provocar la muerte tras diez días de agonía. El 90 por ciento de las intoxicaciones se debe a la Entoloma lividum, que no es mortal. Con todo, España e Italia son los dos países europeos con más intoxicados. Y, para los amantes de los récords, el mayor ejemplar encontrado en España es una seta de 25 kilos y casi dos metros de diámetro, descubierta en San Pedro de Requejo (Cantabria) en 1990. Pero los hongos que nos ocupan están en el otro extremo, son minúsculos, frágiles... Requieren paciencia y conocimiento para encontrarlos. Al necesitar condiciones de humedad y temperatura muy exclusivas, las regiones con más variedad son las de más precipitaciones: Aragón, Asturias, Castilla y León, Cataluña, Galicia, Navarra y País Vasco, pero también se hallan en Extremadura y algunas provincias andaluzas. Los bosques en los que podemos encontrarlas son los hayedos, robledales, abedulares, alcornocales, castañares, bosques mixtos de frondosas y mediterráneos húmedos. Sólo hay que adentrarse, detenerse, mirar con paciencia y disfrutar de este mundo casi «invisible».

jueves, 28 de octubre de 2010

Qué es el Betadine


La forma comercial más conocida de la povidona yodada recibe el nombre de Betadine®, que se utiliza para la desinfección de pequeñas heridas. También se usa para preparar la piel antes de una operación quirúrgica por su fuerte capacidad microbicida tópica de amplio espectro. La mayoría de productos similares que se venden sin receta son una solución del 10% de povidona yodada.

La povidona (polivinipirrolidona, abreviado PVP) es un polímero soluble en agua y fisiológicamente aceptable tanto para los seres humanos como para otros animales; es capaz de combinarse con el yodo y de esta manera volverlo soluble. Con esta acción se obtiene un producto final en el cual se encuentran aun presentes como yodo utilizable las dos terceras partes de la cantidad del complejo de la cantidad original, útil para propósitos microbicidas. El resto del yodo se encuentra presente esencialmente como ion inorgánico de yodo y una pequeña cantidad se combina orgánicamente. Estas dos últimas formas no producen yodo utilizable. Al constituirse esta molécula estable en caso de ser absorbida, no se une a las proteínas plasmáticas y por lo mismo carece de efecto tirotóxico y es eliminado íntegramente por el riñón. Cuando el yodoformo se pone en contacto con la piel, el yodo es liberado lentamente y no provoca característicamente el escozor ni sensación irritante que comúnmente se presenta después de la aplicación de la tintura alcohólica de yodo.

Presenta la ventaja, frente a otros productos basados en yodo, de que puede lavarse después de que se produzcan manchas.

Debido a su composición y a la proporción de excipientes se fija más fácilmente a la piel produciendo una desinfección más rápida y duradera que otras povidonas, lo que hace que su uso como marca esté extendido por todo el mundo. Lo prepara un pequeño laboratorio suizo aunque por su calidad la difusión es mundial. Las manchas de povidona, cuando no salen de la bata con agua y jabón, se quitan con tiosulfato sódico, que se puede adquirir en farmacias.Su sabor es relativamente similar al de la sangre seca, aunque algo más salada.

martes, 26 de octubre de 2010

Así cura la hipnosis


En hospitales norteamericanos ya la usan como terapia en tratamientos anticáncer, contra la alergia, el estrés...

Primero, fue la acupuntura y, ahora, le toca el turno a la hipnosis de ser reconocida e incluso adoptada por la medicina. Instituciones de renombre como el Memorian Sloan-Kettering Center en Nueva York ya la utilizan como método complementario en tratamientos anticáncer para disminuir ciertos efectos de la quimioterapia, como la fatiga o el dolor. Pero parece igualmente indicada para las crisis de pánico, los dolores crónicos, las alergias, el insomnio y los problemas digestivos de origen nervioso. Una serie de estudios recientes incide en su eficacia. En la Universidad de Stanford se ha utilizado la hipnosis con éxito para diagnosticar la epilepsia en niños y en el Hospital General de Massachusetts se ha constatado que es más eficaz que los parches para dejar de fumar. Y no es una cuestión mística o esotérica. Las nuevas tecnologías médicas permiten comprobar que la hipnosis provoca modificaciones profundas en el funcionamiento del cerebro, especialmente en las zonas relacionadas con la memoria y las emociones. Lo que hacen los especialistas es concentrar el máximo de atención del paciente para inducirlo en un estado más favorable al éxito de su tratamiento. Por ejemplo, en un caso de estrés postraumático, modificando la percepción del acontecimiento que ha causado el traumatismo, o en caso de dolor crónico, reduciendo la ansiedad que lo acompaña.

viernes, 8 de octubre de 2010

¿Por qué se estira la goma?


La goma es un material preparado a parir del Látex. El látex es un jugo que se encuentra en algunos vegetales, y tiene la propiedad de recuperar su forma anterior después de ser estirado, pesionado o doblado. Ésta es una propiedad de la materia que se llama elasticidad. La goma es elástica, por ello puede estirarse sin romperse o deformarse. La elasticidad es una propiedad que tienen algunos materiales, por la que se diferencian de otros que no pueden deformarse y que llamamos rígidos.